El futuro está a las puertas del presente y el sueño de muchos humanos durante
la Historia del mundo puede cumplirse: La vida"eterna"
La Ciencia ha ido avanzando y ha logrado mejorar, en muchas ocasiones, la
calidad de vida de las personas, pero la criogenización es un concepto mucho más
innovador e importante: en pocas palabras, se trata de alargar la vida.
En la
actualidad aún no se ha llegado a conseguir el modo de revivir a aquellas
personas que han sido criogenizadas pero se sigue investigando y se preve que en
un futuro las acciones que se llevan a cabo en la actualidad den sus frutos y
materialicen un sueño de hoy.
¿Pero que es la Criogenización y porque es tan interesante para el ser humano?
La Criogenización es el proceso mediante el cual se puede preservar la vida
de una persona aplicando un intenso frío, que no llega a la congelación, para
poder revivir el cuerpo en el momento en el que la Ciencia y la técnica sean
capaces de enfrentarse a ello y, por ejemplo, encontrar remedio a enfermedades
incurables hoy como el cáncer o el SIDA.
La criogenización no conserva a
personas muertas, sino que se aplica una vez que el cuerpo entra en una muerte
legal pero no biológica, es decir cuando se produce una muerte cerebral pero el
corazón sigue latiendo.
Para que el cuerpo no entre en descomposición y que
no se produzca la muerte total, se aplican bolsas de hielo en axilas, cara,
etc... y por vía intravenosa se inyecta un líquido crioprotector. A partir de
aquí ha de irse enfriando el cuerpo progresivamente con hielo y aceite de
silicio hasta llegar a la temperatura en la que se mantendrán: -196º.
La hipótesis de la criogenización surgió en la década de los sesenta del pasado
siglo. Fue la doctora Constance M. Ettinger, profesora de Física en el
Highland Park College de Detroit
(EE.UU.), quien la propugnó y la desarrolló en su libro Perspectiva de la
inmortalidad. “La muerte, de momento, debe considerarse una enfermedad
incurable”, explicó. Y acto seguido anunció que un cuerpo podría permanecer
sumergido a la temperatura de ebullición del nitrógeno líquido a la espera de
que “la ciencia tenga armas para curar esa enfermedad sin tratamiento”.
La idea
despertó las ilusiones de miles de personas en
todo el mundo, hasta el punto de que algunas de ellas
crearon sociedades criogénicas para conseguir que sus gobiernos autorizaran la posibilidad de congelar los
cuerpos, siguiendo la teoría de Ettinger. Uno de estos grupos se encuentra en
España. Es la Sociedad Española de Criogenización (SEC) y fue constituida en
1998. Su presidente y fundador, el ingeniero Andrés Albarrán, dice que “ver lo
que pasará después de muchos años me haría una gran ilusión”.
Tanto él como el centenar largo de miembros con los que cuenta la SEC confían
en la criogenización como la mejor alternativa para burlar a la muerte.
“Imagínate que te entierran o te incineran. En esos casos, las posibilidades de
regresar a la vida son cero. Si te criogenizan al final de todos los ceros que
pongas siempre habrá un 1”, comenta con cierta lógica este ingeniero de 74 años. Y añade: “Soy católico, pero hay algo que me hace desconfiar de la religión
cuando nos dice que vamos a resucitar. Han pasado miles y miles de años y aquí
nadie ha vuelto para contarlo ni ha visto a Dios”. Mantener esta ilusión
requiere una gran perseverancia, sobre todo en España, que no admite la
congelación de cuerpos vivos o inertes y tampoco que se saque un cadáver del
país a no ser que se encuentre embalsamado, “lo cual resulta incompatible con la
criogenización”, explica Albarrán. ¿Qué alternativa queda entonces? Solo Estados
Unidos.
En este país existen tres sociedades criogénicas en las que sí se puede congelar
y custodiar un cuerpo hasta el momento en el que se decida devolverlo a la vida.
La más importante es la Fundación Alcor para la Extensión de la Vida, que fue
creada en 1972 y cuya sede se encuentra en Arizona.
La siguen Cryonics, enclavada en Michigan, y la californiana Transtime. Respecto
a Alcor, a pesar de contar con una publicación propia –Cryonics– en la que se
informa de los últimos avances criogénicos, es imposible acceder a sus
documentos internos, puesto que su política garantiza el anonimato y la
confidencialidad a todos sus clientes.Sin embargo, actualmente se calcula que mantiene en sus instalaciones unos cien
cuerpos congelados y otros doscientos en lista de espera, mientras que Cryonics
posee medio centenar. En ambos lugares no se habla de clientes, sino de
pacientes criopreservados, debido a la ausencia de muerte cerebral.
Y es que los requisitos para optar a esta técnica no son tan sencillos como
puede pensarse. Una de las modalidades consiste en congelar un cuerpo que ya
esté muerto con la ilusión de que algún día esa circunstancia sea reversible,
pero lo ideal es que la criogenización se efectúe antes de que ese hecho se
produzca.¿Significa, entonces, que se puede congelar un cuerpo vivo? No exactamente, ya
que si fuera así las leyes de Estados Unidos acusarían al paciente de suicida y
al médico de cooperante al suicidio. La solución se encuentra en que un centro
médico declare a la persona clínicamente muerta. En ese momento se inicia una
carrera contrarreloj para trasladar el cuerpo al centro de criogenización antes
de que se produzca la muerte biológica. Una vez allí, se reaniman las funciones
de circulación y respiración para que los daños en el cerebro y en el organismo
sean mínimos.
El antiguo director de Alcor California es el estadounidense de origen hispano
Carlos Mondragón. Parte de su trabajo consistía en informar a los potenciales
clientes de los altos honorarios que se pagan anualmente. Existen muchas
modalidades, que dependen de si el paciente quiere que se le congele todo el
cuerpo o únicamente la cabeza.“Quienes escogen la segunda modalidad están
convencidos de que su identidad, su memoria, lo que ellos son o representan,
está en el cerebro”
Naturalmente, guardar una cabeza es más barato –aproximadamente 60.000 euros–
que mantener todo el cuerpo (120.000 euros). Estas cantidades pueden costearse
con un seguro que se paga mensualmente, más otra cantidad suplementaria anual.
De la cantidad total resultante, Alcor utiliza un tanto por ciento para iniciar
el proceso. Los intereses que produce el montante de esta suma son suficientes
para cuidar del paciente durante un largo período de tiempo.
El dinero sobrante se ingresa en una cuenta de ahorro especial y secreta que se
entregará al hibernado cuando “regrese a la vida”. De este modo se le asegura
que tendrá suficiente dinero para subsistir cuando se encuentre sin nada más.
Estos honorarios no contemplan solo el coste del procedimiento, sino también la
buena salvaguarda del cuerpo durante el tiempo estipulado. Algunos de los
pacientes más famosos que ya se encuentran criogenizados son el escritor Dick
Clair, ganador de tres premios Emma, y el psiquiatra Donovan, experto en
Neurología. Otros no lo consiguieron. Por ejemplo, el matemático Thomas
Donaldson, que quedó privado de este deseo por un error de su mujer.
Y también hay otro grupo, formado por personajes ilustres como Charles de
Gaulle, Maurice Chevalier o Walt Disney, a caballo entre la leyenda urbana y la
realidad de su supuesta criogenización. La primera española en ser criogenizada
fue Cristina Comos, hija de Eulalia Castillejo. En 1996 una dolencia cardiaca
mal diagnosticada truncó su vida cuando tenía 21 años.
Su madre, entonces directora de una cadena de hoteles, decidió transportar el
cuerpo en un avión hasta Estados Unidos, algo que pudo hacer “gracias a que
tenía residencia australiana”, comenta Andrés Albarrán. Después sería su abuela
de 80 años –quien residía en este país– la siguiente en seguir sus pasos. “Tener
criogenizada a mi hija me ha devuelto la vida”, explica con ilusión Eulalia
Castillejo cada vez que se le pregunta por este episodio. Tanta es su esperanza
en la criogenización que, junto a su marido, se han construido un chalet cercano
al complejo de Alcor en Arizona para cumplir con el mismo trámite. “El día de la
defunción en mi casa la gente iba y venía como en una boda. Hubo incluso quien
me ofreció una tumba para Cristina. No recuerdo quién fue. Solo sé que estaba
llena de rabia y que aquella oferta, que tanto daño me causó, me hizo
reaccionar. Me dije a mí misma: `Yo encontraré un lugar para ti que no sea la
tierra´”. Dicho y hecho.
Un gran avance medico dentro de la Criogenizacion la Nanotecnología puede allanar el camino..........
Por nanotecnología se entiende el estudio, la creación y la aplicación de
materiales, aparatos y sistemas para el control de la materia en una escala de
nanómetro, aproximadamente una mil millonésima de metro.
Hasta el momento se han conseguido dispositivos extremadamente diminutos, pero
con un gran poder de almacenamiento y rendimiento, susceptibles de ser aplicados
a casi todos los ámbitos humanos.
¿Por qué es la nanotecnología relevante en la criogenización?
Sencillamente, porque a través de ella se espera solventar uno de los grandes
problemas que planteaba el proceso de “resucitación”. Cuando un cuerpo se
congela entre los 0 grados y los 130 grados bajo cero, el agua del organismo
forma cristales que pueden producir daños en las células y desgarrar tejidos tan
importantes como las venas o las arterias.
En la práctica, esto significa que al descongelar el cuerpo una vena rota por la
acción de esos cristales dejaría escapar la sangre vital a través de una
hemorragia interna, lo cual podría provocar una “segunda muerte”, ya
irremediable.La nanotecnología podría subsanar este problema.
Analistas tecnológicos y científicos esperan que para el año 2058 se fabriquen y
se administren bajo receta médica unas pseudocélulas artificiales diminutas que
tragadas, inhaladas o absorbidas a través de la piel viajen por el cuerpo hasta
aquella parte en la que detecten una anomalía y la reparen.
Serían una especie de robots casi invisibles que regenerarían órganos, arterias,
nervios y cuanto elemento de nuestro cuerpo haya resultado dañado por cualquier
circunstancia.
Por el momento, nadie se atreve a asegurar el éxito completo del procedimiento Criogénico,todo se basa en esperanzas,sueños e ilusiones.Las voces críticas no provienen únicamente de la sociedad, sino también de los
sectores científicos.
Si algun dia lo logramos,sin contar el gran salto que supondria en medicina-cientifica............
¿Estaríamos ante las puertas, de la ansiada "inmortalidad"?